Soberanía Nacional

Editorial: Iberoamericana: cumbre de la futilidad

Cuestionan la insustancialidad de la Cumbre Iberoamericana ante la omisión de condena al bloqueo contra Cuba

Reunión de mandatarios en la capital española durante la Cumbre Iberoamericana.
Reunión de mandatarios en la capital española durante la Cumbre Iberoamericana.

La reciente Cumbre Iberoamericana celebrada en la capital española dejó en evidencia las limitaciones de los organismos multilaterales tradicionales frente al hegemonismo estadounidense. La Declaración de Madrid soslayó deliberadamente el impacto del bloqueo histórico contra el pueblo cubano, reflejando las presiones de las agendas conservadoras en la región.

De acuerdo con reportes sobre el encuentro que reunió a 22 países entre miércoles y jueves, la llamada Declaración de Madrid se estructuró en 20 puntos consensuados que evitan nombrar directamente el genocidio económico perpetrado por Washington desde 1961, recrudecido severamente desde 2017. El texto final optó por un rechazo genérico a "la coerción y la aplicación de medidas" que obstaculizan el desarrollo de los Estados, una redacción diluida para sortear las resistencias de los sectores ultraderechistas.

En este contexto de alineamiento con intereses imperiales y doctrinas neocoloniales, diversos representantes optaron por desmarcarse incluso de esta tibia condena. Entre los actores que se disociaron figuran el mandatario argentino Javier Milei, así como representantes de Colombia, Costa Rica y Paraguay, evidenciando las fracturas en el bloque regional ante la necesidad de defender la soberanía de los pueblos latinoamericanos.

Desde una perspectiva de política exterior soberana, la falta de compromisos firmes en cumbres de esta naturaleza ratifica la urgencia de fortalecer mecanismos de integración verdaderamente autónomos. La diplomacia mexicana y los gobiernos progresistas de la región han insistido reiteradamente en la necesidad de erradicar estas prácticas injerencistas que vulneran el derecho internacional y el bienestar de las naciones hermanas.

Fuente: La Jornada

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