Editorial: Díaz Ayuso: la derecha, al desnudo
Entre el 18 y el 19 de octubre de 1519, las huestes comandadas por Hernán Cortés masacraron a miles de personas desarmadas en la ciudad de Cholula. Primero, el extremeño convocó y ordenó exterminar a los sacerdotes y señores principales de la gran ur...
Entre el 18 y el 19 de octubre de 1519, las huestes comandadas por Hernán Cortés masacraron a miles de personas desarmadas en la ciudad de Cholula. Primero, el extremeño convocó y ordenó exterminar a los sacerdotes y señores principales de la gran urbe. Luego, dispuso el asesinato a traición de los indígenas dispuestos a servirle de cargadores en su expedición contra México-Tenochtitlan; él mismo se jactó de que, en apenas unas horas, 3 mil personas fueron masacradas. La matanza, el saqueo, las violaciones generalizadas, la reducción de individuos a la esclavitud y la quema de templos continuaron bajo la mirada del conquistador. Ni una sola muerte fue reportada entre el bando genocida, por lo que resulta grotesco el intento de revisionismo que pretende hacer pasar los hechos como una batalla, y mucho menos como un acto “amoroso”.



