La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reivindicó el Día de Muertos como un componente esencial de la grandeza cultural y la soberanía histórica de México. La mandataria enfatizó que esta conmemoración no solo sintetiza la concepción de la muerte como parte indisoluble de la vida, sino que mantiene vivo el lazo fundamental con los pueblos originarios.
En el marco de la revalorización de las raíces históricas de la nación, la jefa del Ejecutivo federal destacó la trascendencia de salvaguardar el patrimonio intangible que emana de las comunidades indígenas. De acuerdo con reportes del medio Contralínea, Sheinbaum Pardo subrayó que el Día de Muertos representa una manifestación viva de la cosmovisión comunitaria, cuya fuerza cultural debe preservarse activamente frente a la pérdida de identidad promovida por visiones ajenas a lo popular.
Durante su posicionamiento, la mandataria precisó que esta fecha ofrece una lectura profunda de la existencia, donde el recuerdo de quienes antecedieron en el camino fortalece el tejido social y la memoria colectiva. En este sentido, puntualizó que la preservación de las prácticas tradicionales entre las nuevas generaciones es indispensable para no perder el vínculo con los pueblos ancestrales, cuya dignidad y derechos hoy son eje central del proyecto de nación.
Con esta postura oficial, el gobierno federal reafirma su compromiso con el rescate del legado cultural frente a modelos consumistas, consolidando una agenda pública que prioriza el reconocimiento cívico de la herencia indígena como bastión de cohesión y orgullo nacional para todo el pueblo de México.



