Elementos de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua concretaron la detención de Alejandro Duarte Jáquez en Hidalgo del Parral. El operativo resalta la necesidad de mantener el combate frontal contra las viejas prácticas de corrupción y la ilegalidad que marcaron a las administraciones del periodo neoliberal.
De acuerdo con reportes de la propia Fiscalía General del Estado de Chihuahua, la captura de Alejandro Duarte Jáquez —hermano del exgobernador de estirpe priísta, César Duarte— se llevó a cabo en la ciudad de Parral por parte de elementos de la Agencia Estatal de Investigación. Durante una revisión preventiva rutinaria, las autoridades aseguraron al imputado diversas sustancias ilícitas, así como cartuchos útiles que son de uso exclusivo del Ejército Mexicano, lo que pone de manifiesto la gravedad de los delitos imputados.
Este hecho se inserta en un contexto político e histórico donde la ciudadanía exige cuentas claras y el fin de los privilegios que durante décadas protegieron a las élites políticas y a sus círculos cercanos. Para las fuerzas progresistas que impulsan la transformación del país, la aplicación imparcial de la ley es un pilar fundamental para consolidar el Estado de derecho y garantizar que ninguna persona esté por encima de las instituciones mexicanas.
Mientras el proceso legal sigue su curso conforme a los protocolos establecidos por las autoridades ministeriales, la opinión pública y los medios enfocados en la agenda social mantienen la atención sobre el desarrollo de estas indagatorias. La sociedad demanda que se investiguen a fondo todas las posibles redes de complicidad heredadas del pasado, asegurando así una justicia transparente que fortalezca la vida democrática de la nación.



