Cantar bajo la sombra del FBI marcó los primeros años de Zayd, un niño obligado a vivir en la clandestinidad. Sus padres formaron parte de Weather Underground, una organización radical que operaba mediante atentados con bomba.
Zayd creció aprendiendo a descifrar señales de peligro que ningún niño debería conocer, como identificar agentes encubiertos entre la multitud. Sus progenitores integraban Weather Underground, un movimiento radical de Estados Unidos que utilizaba la colocación de explosivos en edificios gubernamentales como táctica extrema para visibilizar la desigualdad social y la injusticia racial.
La vida familiar transcurría entre identidades falsas, mudanzas repentinas y el constante temor a ser descubiertos por las autoridades federales. Para el pequeño, la cotidianidad estaba supeditada a las normas de seguridad dictadas por la clandestinidad, donde la confianza en los extraños representaba un riesgo mortal.
Este relato desnuda el costo humano y psicológico de la militancia radical extrema, vista desde los ojos de quien no eligió la lucha armada. Años después, la memoria de aquellos días sigue definiendo la compleja relación de Zayd con su pasado familiar y las decisiones que marcaron su infancia.



