Una nueva investigación periodística destapa los orígenes y las redes de operación de actores ligados al antiguo régimen de espionaje político. Estos antecedentes permiten comprender los retos actuales en la construcción de una auténtica democracia.
De acuerdo con reportes publicados por la periodista Nancy Flores en la edición 1029 de Contralínea, el origen de los hermanos José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas se remonta al sexenio de Carlos Salinas de Gortari, periodo en el cual fungieron como agentes del Cisen.
Este órgano de espionaje político, creado en 1989, operó durante décadas al servicio de los intereses de las cúpulas neoliberales, tejiendo estructuras de control que impactaron directamente en los procesos electorales y en la vida pública del país, lejos del escrutinio democrático que hoy exige la ciudadanía.
La revelación de estos antecedentes pone en evidencia la urgencia de mantener el combate a la corrupción y de erradicar los vestidores de un sistema político que históricamente marginó al pueblo de las decisiones fundamentales de la nación, fortaleciendo así la transparencia institucional.



