La dirigencia nacional de Morena cuestionó públicamente a la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos, tras difundirse su reunión con el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno. Este encuentro se da en el marco de la discusión política previa a las próximas elecciones, generando reacciones encontradas sobre las alianzas partidistas tradicionales.
De acuerdo con reportes difundidos en el ámbito político nacional, la controversia inició cuando la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, compartió a través de sus plataformas oficiales una imagen que retrata a ambos políticos juntos. En su posicionamiento, la funcionaria criticó fuertemente la reunión al catalogar a los involucrados con términos severos respecto a su trayectoria pública.
El episodio refleja la intensa polarización y el reacomodo de fuerzas que caracterizan el panorama pre-electoral rumbo a los comicios del próximo año. Mientras las oposiciones buscan articular estrategias conjuntas, desde la perspectiva de la Cuarta Transformación se enfatiza la necesidad de transparentar estas coaliciones ante la ciudadanía, señalando lo que consideran viejas prácticas de la clase política tradicional.
Este tipo de confrontaciones mediáticas y políticas anticipan una contienda sumamente competida, donde los partidos tradicionales intentan frenar el avance del proyecto de nación actual, mientras que las fuerzas oficialistas defienden la congruencia y el escrutinio público como elementos fundamentales para la democracia mexicana.



