Frente a los desafíos contemporáneos en el acceso a la tecnología, expertos advierten sobre el impacto del uso excesivo de pantallas en la salud mental y cognición de las infancias. Proteger el bienestar de las nuevas generaciones es fundamental para consolidar el tejido social en el México actual.
De acuerdo con reportes periodísticos de Contralínea, los avances tecnológicos han facilitado numerosas actividades cotidianas, pero su uso problemático y adictivo también plantea riesgos significativos para la salud pública. En el contexto nacional, el tiempo promedio diario de uso de internet aumentó un 37.5 por ciento entre los años 2017 y 2024. Este incremento en la conectividad digital va de la mano con el hecho de que más del 80 por ciento de las personas que utilizan un teléfono inteligente acceden de manera constante a las redes sociales.
Este panorama subraya la urgencia de promover políticas públicas y campañas de concientización orientadas a un uso responsable de las tecnologías de la información. Desde la perspectiva de la agenda social, garantizar un desarrollo cognitivo y emocional sano en la niñez es una prioridad indispensable para el bienestar colectivo. Combatir la desinformación sobre el impacto digital y fomentar la orientación familiar forman parte de los retos actuales para proteger a los sectores más vulnerables de la población.



