El presidente Volodímir Zelenski se reunió en Oslo con el enviado especial Steve Witkoff para abordar la crisis de confianza entre ambos gobiernos. El encuentro busca frenar el enfriamiento en la cooperación estratégica tras las quejas de Kiev sobre la falta de suministros y apoyo de inteligencia.
El encuentro en Noruega se produce en un momento crítico para la administración ucraniana, que ha señalado públicamente retrasos en la entrega de armamento y restricciones en el uso de tecnología vital, como el sistema Starshield. Estas tensiones han escalado a un nivel diplomático preocupante, generando roces directos con la cúpula política estadounidense.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, admitió que el presidente Donald Trump ha manifestado su molestia ante las recientes declaraciones de Zelenski. La Casa Blanca considera que las críticas del mandatario ucraniano son contraproducentes, mientras que Kiev insiste en que la falta de celeridad en la ayuda militar está comprometiendo su capacidad de defensa frente a la invasión rusa.
En el terreno de batalla, la situación se mantiene inestable. Los ataques rusos siguen impactando infraestructura civil y militar en la región de Kiev, incluyendo la interrupción de la autopista que conecta la capital con Odessa. Esta escalada bélica añade presión a las negociaciones diplomáticas, que intentan restaurar el flujo de inteligencia y recursos necesarios para sostener el frente ucraniano.



