Hallazgo arqueológico en Cantabria
Un derrumbe rocoso protegió durante 16,800 años un asentamiento humano en España. Investigadores han documentado una cabaña prehistórica que permaneció aislada desde la última glaciación.
El yacimiento de La Garma, ubicado en Cantabria, España, ha sorprendido a la comunidad científica internacional al ofrecer una visión sin precedentes sobre la vida cotidiana de los cazadores-recolectores del Paleolítico. Tras un colapso rocoso que selló la entrada de la cueva al finalizar la última glaciación, el sitio permaneció completamente intacto hasta su redescubrimiento en 1995.
La Universidad de Cantabria ha liderado los trabajos de documentación de este espacio, donde se halló una estructura habitacional completa. En el interior de la cueva, los arqueólogos han catalogado más de 4,600 objetos que permiten reconstruir con precisión las rutinas, labores domésticas y hábitos de descanso de sus antiguos ocupantes, quienes utilizaron las formaciones geológicas naturales como base para su refugio.
Este hallazgo se aleja de la narrativa cinematográfica de los grandes tesoros dorados para enfocarse en la riqueza de la cotidianidad humana primitiva. La preservación absoluta del lugar lo convierte en una cápsula del tiempo única, proporcionando datos invaluables sobre la organización social y la adaptación tecnológica de los grupos humanos que habitaron la región hace más de 16 milenios.



