Emoción, polémica y un campeón
El Celtic se coronó campeón de Escocia en un partido de infarto contra el Hearts, que acarició el título después de décadas. Un error en la transmisión y una invasión de campo marcaron una 'final' inolvidable.
El Celtic conquistó el campeonato escocés al vencer 3-1 al Hearts, truncando el sueño de este último de romper una sequía de 66 años sin alzar el trofeo. El encuentro, disputado en Celtic Park, se convirtió en una verdadera final cargada de tensión y dramatismo.
El Hearts había liderado la liga durante 34 de las 38 jornadas, alimentando la esperanza de sus seguidores y de muchos aficionados neutrales. Sin embargo, un triunfo agónico del Celtic en la penúltima fecha, con un penal controvertido, redujo la ventaja a un solo punto, preparando el escenario para una final electrizante.
El partido fue un duelo parejo y disputado. El Hearts logró mantener el empate 1-1 hasta el minuto 86, cuando un gol del Celtic, inicialmente anulado por fuera de lugar, fue finalmente validado, desatando la euforia en el estadio y la desilusión en el bando visitante. Tras el silbatazo final, la afición local invadió el campo para celebrar el título, mientras que el Hearts se quedó a las puertas de la gloria.



