Justicia para víctima de abuso
Un jurado en Arizona dictaminó que Uber es responsable por la seguridad de sus usuarios, ordenando a la empresa pagar 8.5 millones de dólares a una mujer que sufrió abuso sexual por parte de uno de sus conductores. La decisión sienta un precedente importante sobre la responsabilidad de las empresas de transporte por aplicación.
Un tribunal federal en Arizona ha ordenado a la empresa Uber a pagar una indemnización de 8.5 millones de dólares a una mujer que fue víctima de abuso sexual por parte de uno de sus conductores. El veredicto se produce tras una batalla legal en la que Uber argumentaba que sus conductores son contratistas independientes y, por lo tanto, la empresa no es responsable de sus acciones. Sin embargo, el jurado desestimó este argumento y consideró que Uber sí tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad de sus usuarios.
La demandante, cuya identidad se mantiene en reserva, alegó que fue agredida sexualmente durante un viaje solicitado a través de la aplicación de Uber. Tras la agresión, la mujer presentó una demanda contra la empresa, buscando responsabilizarla por la negligencia en la verificación de antecedentes y la supervisión de sus conductores. Durante el juicio, se presentaron evidencias que cuestionaban los protocolos de seguridad de Uber y la efectividad de sus procesos de contratación.
Este caso marca un hito importante en la lucha por la seguridad de los usuarios de aplicaciones de transporte. La decisión del jurado podría tener un impacto significativo en la forma en que Uber y otras empresas similares operan, obligándolas a reforzar sus medidas de seguridad y a asumir una mayor responsabilidad por las acciones de sus conductores. La indemnización de 8.5 millones de dólares busca compensar a la víctima por el daño físico y emocional sufrido, y envía un claro mensaje a Uber sobre la importancia de priorizar la seguridad de sus usuarios.



