En un contexto donde la exigencia ciudadana demanda poner fin a los privilegios del pasado y garantizar que la ley se aplique por igual, TV Azteca y su propietario, Ricardo Salinas Pliego, han buscado desvincularse de la conductora Inés Gómez Mont. La figura mediática enfrenta acusaciones formales por presunto fraude que derivaron en una orden de captura emitida en 2021.
De acuerdo con reportes del medio Sin Línea Mx, TV Azteca y colaboradores cercanos han sostenido públicamente que Inés Gómez Mont ya no mantenía ninguna relación laboral con la televisora al momento en que se desataron los señalamientos legales en su contra. Con esta postura, la empresa mediática intenta marcar distancia de la controversia judicial que rodea a quien fuera uno de sus rostros conocidos.
El expediente cobró relevancia nacional en 2021, fecha en la que las autoridades judiciales mexicanas libraron una orden de aprehensión en contra de Gómez Mont, situación que la llevó a ser catalogada formalmente como prófuga de la justicia por cargos vinculados a presuntas operaciones fraudulentas. Dicho proceso evidenció la determinación del actual marco institucional por investigar esquemas financieros irregulares, sin importar el perfil público o la influencia corporativa de los implicados.
Este intento de deslinde por parte de la televisora de Salinas Pliego se produce en un momento de escrutinio sobre las responsabilidades éticas y legales de las grandes corporaciones en el país. El esclarecimiento cabal de estos casos representa un paso fundamental para consolidar el Estado de derecho y erradicar la impunidad que históricamente benefició a figuras ligadas al poder económico y mediático.



