Tensiones geopolíticas en aumento
El expresidente estadounidense Donald Trump ha expresado su preocupación por el supuesto ataque ucraniano a una residencia del presidente ruso Vladimir Putin, un incidente que, según Trump, podría poner en peligro los acuerdos de paz en curso. La declaración de Trump añade una nueva capa de complejidad a las ya tensas relaciones entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos.
Donald Trump criticó este lunes el ataque que Moscú denunció como ucraniano contra una residencia de Vladimir Putin, ataque que Kiev niega rotundamente. Putin declaró que el incidente podría llevarle a reconsiderar su postura sobre acuerdos previamente alcanzados con Ucrania durante las negociaciones de paz.
"No me gusta. No es bueno. Me he enterado esta mañana. ¿Saben quién me lo ha contado? El presidente Putin me lo ha contado. Temprano por la mañana me dijo que había sido atacado. No es algo bueno", declaró Trump a los medios durante un encuentro con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en su residencia de Mar-a-Lago. Trump también aludió a la negativa de Washington de proporcionar a Kiev misiles Tomahawk, argumentando que tales acciones podrían intensificar el conflicto con Moscú. "No olviden los Tomahawks. Yo detuve los Tomahawks. No quería eso. Porque estamos hablando de un momento delicado. No es el momento adecuado", agregó.
El expresidente republicano enfatizó la diferencia entre acciones ofensivas generales y el ataque directo a la residencia de un líder, afirmando estar "muy enojado" por la situación. Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que el ataque a la residencia de Putin en la región de Nóvgorod fuera falso, Trump admitió que "es posible", pero reiteró que Putin le había confirmado el suceso. Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, quien se reunió con Trump el día anterior para discutir el posible acuerdo de paz con Rusia, calificó el ataque como "una historia obviamente falsa" inventada por Moscú.



