Todos te dicen que el nitrogeno en las llantas es
Inflar las llantas con nitrógeno suele presentarse como una mejora para cualquier auto. Muchas llanteras lo ofrecen como un servicio premium y aseguran que ayuda a conservar la presión por más tiempo. Sin embargo, la información publicada por fabrica...
Inflar las llantas con nitrógeno suele presentarse como una mejora para cualquier auto. Muchas llanteras lo ofrecen como un servicio premium y aseguran que ayuda a conservar la presión por más tiempo. Sin embargo, la información publicada por fabricantes de neumáticos , autos y motocicletas muestra que esa ventaja existe, aunque no representa un cambio importante para la mayoría de los conductores. Bridgestone México explica que el aire que normalmente entra a las llantas ya contiene cerca de 78% de nitrógeno. El resto se compone principalmente de oxígeno y una pequeña cantidad de otros gases. La diferencia es que el servicio de inflado utiliza nitrógeno con una pureza mucho mayor, por lo que casi elimina la humedad y el oxígeno que permanecen dentro del neumático. Stock de llantas. Esa composición ofrece algunos beneficios. Al existir menos humedad, disminuye la posibilidad de corrosión en las partes metálicas de la rueda y el caucho conserva mejor sus propiedades con el paso del tiempo . Además, el nitrógeno pierde presión más lentamente que el aire, así que la calibración permanece estable durante más tiempo, sobre todo cuando el vehículo circula en zonas con temperaturas elevadas. Dodge México señala que esas características resultan más útiles en vehículos de alto desempeño . Una presión más constante ayuda a mantener un comportamiento más predecible de las llantas cuando el auto circula a velocidades altas o enfrenta un uso mucho más exigente que el de todos los días. En esas condiciones, pequeñas variaciones de presión sí pueden influir en la estabilidad y el agarre. Auto Dodge de alto desempeño. Para el uso diario la diferencia cambia. Italika México reconoce que el nitrógeno tarda un poco más en escapar porque sus moléculas atraviesan con mayor dificultad la estructura de la llanta . Aun así, la marca señala que la ventaja frente al aire comprimido apenas ronda 1.85%. Es decir, el beneficio existe, pero difícilmente será perceptible durante los recorridos habituales por la ciudad. Por ejemplo, no es un factor claro para un mejor consumo de combustible. También hay aspectos prácticos que conviene tomar en cuenta. El inflado con nitrógeno cuesta más que el aire convencional y todavía hay pocos lugares donde ofrecen este servicio . Si una llanta pierde presión durante un viaje, lo más probable es que solo exista la opción de rellenarla con aire . Eso no representa ningún riesgo porque ambos gases pueden mezclarse sin afectar el funcionamiento del neumático. Motocicletas Italika en México. El nitrógeno sí tiene ventajas comprobadas Otro punto poco conocido es que el mejor resultado se obtiene cuando la llanta se vacía por completo antes de introducir nitrógeno . Si permanece una gran cantidad de aire en el interior, la mezcla conserva humedad y parte de las ventajas desaparecen. Por eso el procedimiento requiere más tiempo y un equipo específico para lograr una mayor pureza del gas . Después de revisar la información de Bridgestone, Dodge e Italika , la conclusión resulta clara. El nitrógeno sí tiene ventajas comprobadas, pero no es una solución que transforme el desempeño de cualquier vehículo. Su mayor utilidad aparece en autos de alto rendimiento o en situaciones donde mantener la presión estable resulta fundamental. Para la mayoría de quienes usan el auto todos los días, revisar con frecuencia la presión de las llantas tendrá un efecto mucho más importante que cambiar el aire por nitrógeno. Imagen de portada | NHRA En Xataka México | Si vas a comprar un auto este año evita estos cinco modelos porque las aseguradoras reportan que son los más robados en México - La noticia Todos te dicen que el nitrogeno en las llantas es la mejor opción, pero solo se recomienda en estos casos fue publicada originalmente en Xataka México por Adolfo Reséndiz .



