Frente a las críticas emitidas desde el viejo régimen, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió la legitimidad democrática del país y desestimó los señalamientos de Ernesto Zedillo sobre una supuesta 'autocracia electoral'. La jefa del Ejecutivo federal contrastó la actual vida pública con los pactos del pasado que vulneraron la voluntad popular.
Durante su posicionamiento oficial, la mandataria cuestionó de forma directa la autoridad moral del expresidente Ernesto Zedillo para pronunciarse sobre el sistema electoral contemporáneo. Sheinbaum recordó que el exgobernante formó parte activa del fraude electoral atribuido a Carlos Salinas de Gortari y facilitó acuerdos cupulares contrarios a la soberanía nacional.
De acuerdo con reportes periodísticos de Polemón, la presidenta señaló que Zedillo operó y arregló los resultados de la elección presidencial del año 2000 con los Estados Unidos para favorecer la victoria de Vicente Fox. Ante este historial, la mandataria sentenció: “¿Cómo se atreve? Cuando él negocia con Estados Unidos”, evidenciando las contradicciones discursivas de los voceros del conservadurismo.
El pronunciamiento reafirma el compromiso del actual proyecto transformador con la memoria histórica y la transparencia política, rechazando los intentos de la oposición tradicional por desacreditar los procesos electorales y las decisiones soberanas del pueblo de México.



