Política Fiscal en CDMX
La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha dado marcha atrás a la propuesta de implementar un impuesto específico a los videojuegos. La decisión se fundamenta en la complejidad inherente a la clasificación del contenido de estos productos como violentos o no.
La administración de Claudia Sheinbaum Pardo reconsideró su postura inicial respecto a la imposición de un gravamen sobre los videojuegos en la Ciudad de México. La propuesta original, que buscaba gravar el entretenimiento interactivo, se enfrentaba a un desafío significativo: la dificultad intrínseca para definir y clasificar el contenido de los videojuegos en términos de violencia. Esta problemática, expuesta por diversos sectores de la industria y la sociedad civil, llevó a la Jefa de Gobierno a reconsiderar la viabilidad del impuesto.
La complejidad reside en establecer criterios claros y objetivos que permitan diferenciar entre videojuegos con contenido violento y aquellos que no lo son. La naturaleza subjetiva de la violencia y la diversidad de géneros y mecánicas de juego dificultan la aplicación de un impuesto equitativo y transparente. Además, la medida podría haber generado controversias legales y administrativas debido a la ambigüedad en la definición de "contenido violento".
Finalmente, Sheinbaum Pardo optó por retirar la propuesta, priorizando la claridad y la certidumbre jurídica sobre la recaudación fiscal. La decisión refleja un reconocimiento de la complejidad del mercado de los videojuegos y la necesidad de un análisis más profundo antes de implementar cualquier medida regulatoria o fiscal.



