Tensiones geopolíticas en aumento
La confiscación de petroleros por parte de Estados Unidos cerca de las costas de Venezuela ha desatado una fuerte condena internacional. Rusia y China, aliados estratégicos, han alzado su voz en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para denunciar la acción estadounidense, calificándola de ilegal y una amenaza a la estabilidad regional.
En una escalada de tensiones diplomáticas, Rusia y China han expresado su firme rechazo a la incautación de al menos dos petroleros por parte de las autoridades estadounidenses, un hecho que tuvo lugar este mes cerca de Venezuela. Washington justifica la acción alegando que los buques forman parte de una flota utilizada por el gobierno venezolano para eludir las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Durante una sesión de la ONU, representantes de ambos países calificaron la confiscación como una violación flagrante del derecho internacional y un acto de injerencia en los asuntos internos de Venezuela. Subrayaron que las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos dificultan la recuperación económica del país sudamericano y afectan gravemente el bienestar de su población.
La condena de Rusia y China pone de manifiesto la creciente polarización en el escenario internacional y la complejidad de la crisis venezolana, que se ha convertido en un punto de fricción entre las principales potencias mundiales. La situación continúa generando preocupación en la comunidad internacional, que busca una solución pacífica y negociada que respete la soberanía de Venezuela y garantice la estabilidad en la región.



