Remolcar un avión de 155 toneladas con una camione
¿Qué tan lejos puede llegar una camioneta si la tarea no consiste en llevar una familia, cargar equipaje o subir una pendiente, sino en mover un avión de pasajeros? Volkswagen encontró una respuesta en 2006: puso a una Touareg V10 TDI frente a un Boe...
¿Qué tan lejos puede llegar una camioneta si la tarea no consiste en llevar una familia, cargar equipaje o subir una pendiente, sino en mover un avión de pasajeros? Volkswagen encontró una respuesta en 2006: puso a una Touareg V10 TDI frente a un Boeing 747 . El reto tenía algo de espectáculo y mucho de ingeniería, aunque también dejaba una pregunta difícil de ignorar: ¿cómo podía una camioneta cuya capacidad de arrastre oficial estaba muy por debajo del peso del avión conseguir moverlo? La historia tuvo dos intentos. El primero ocurrió en Alemania y Volkswagen logró la hazaña con un Boeing 747-400 de 190 toneladas, pero hubo un problema para convertir aquel momento en una demostración pública: no había prensa presente. El avión, además, era una aeronave operativa y la compañía no podía disponer de ella durante mucho tiempo. La marca tuvo que buscar otra oportunidad, esta vez en Inglaterra, con un avión que ya no necesitaba volver a una pista comercial. Volkswagen Touareg V10 TDI. El escenario elegido fue el aeropuerto de Dunsfold, Inglaterra. Ahí estaba un Boeing 747-200 que había pertenecido a British Airways y que quedó fuera de servicio un año antes. Eso permitió preparar la prueba con más calma. La aeronave incluso sirvió como set de filmación para una película y conservaba su configuración original de 500 asientos. Para Volkswagen era una segunda oportunidad con una ventaja evidente: esta vez podía llevar a la prensa para dejar constancia de lo ocurrido. El 747 utilizado en Inglaterra pesaba 155 toneladas, menos que el avión de 190 toneladas del primer intento, pero seguía como una masa enorme para cualquier vehículo terrestre. Sus motores originales ya no estaban, lo que redujo parte de su peso. Volkswagen compensó esa diferencia con utilería y agua dentro de los grandes tanques de combustible. El resultado fue un avión listo para la prueba con 155 toneladas sobre sus ruedas. La Touareg tampoco era una camioneta de serie en sentido estricto. Bajo el cofre tenía el V10 TDI, un turbodiésel que entregaba 313 caballos de fuerza y 553 libras-pie de torque. Su caja de velocidades recibió un cambio clave: Volkswagen instaló la transmisión del modelo con motor V8 porque ofrecía una relación de transmisión más conveniente para el trabajo. Después llegó el peso adicional. La Touareg recibió 4,345 kilogramos de lastre metálico y alcanzó 7,030 kilogramos de peso total. El V10 TDI consiguió poner en movimiento las 155 toneladas. La cifra que pone en perspectiva la maniobra es la capacidad de arrastre oficial de la camioneta . Estaba muy por debajo de las 155 toneladas del Boeing 747 . Aun con las modificaciones, Volkswagen no convirtió la Touareg en un vehículo capaz de transportar semejante carga de forma habitual. La prueba tenía otro objetivo: demostrar hasta dónde podía llegar el conjunto con una preparación específica para una sola tarea. Es una diferencia importante frente a una capacidad de remolque que un propietario puede esperar utilizar con frecuencia. H2 El momento decisivo llegó sin un protocolo particularmente complicado. Los ingenieros calentaron el motor y revisaron de forma visual los neumáticos . Después retiraron las calzas de las ruedas del avión. El conductor puso la Touareg en segunda marcha y aceleró. El V10 TDI consiguió poner en movimiento las 155 toneladas y la camioneta comenzó a arrastrar el 747 por la pista. No hubo una escena de humo, una aceleración espectacular ni una demostración de velocidad; precisamente ahí está parte de la gracia de la prueba. Ese día tampoco ayudó el clima. Había viento y lluvia en Dunsfold, pero la Touareg mantuvo la tracción y llevó el Boeing durante 150 metros a una velocidad de 8 kilómetros por hora. La prueba no pretendía demostrar que alguien pudiera repetir la maniobra con su Touareg en un aeropuerto . De hecho, ningún cliente tenía una razón práctica para hacerlo. Volkswagen buscaba demostrar una idea mucho más simple: su SUV podía enfrentarse a una carga que excedía por mucho las cifras de remolque que tendría sentido asociar con un vehículo familiar. Una prueba que no resolvía una necesidad cotidiana. Vista casi dos décadas después, la escena pertenece a una época en la que los fabricantes todavía encontraban espacio para estas demostraciones absurdamente específicas. Un Touareg V10 TDI, un 747 retirado, más de cuatro toneladas de lastre y 155 toneladas de avión terminaron convertidos en una prueba que no resolvía una necesidad cotidiana . Tampoco tenía que hacerlo. El dato que permanece es más sencillo: en una pista mojada de Inglaterra , una camioneta de Volkswagen logró mover un Boeing 747 de 155 toneladas a 8 kilómetros por hora. Imagen | Volkswagen En Xataka México | Scotty Kilmer, mecánico: “una de las estafas más comunes de los mecánicos es que te diga que necesitas amortiguadores nuevos en tu carro” - La noticia Remolcar un avión de 155 toneladas con una camioneta de Volkswagen: un recuerdo de los años innolvidables de la marca fue publicada originalmente en Xataka México por Adolfo Reséndiz .



