Cuba enfrenta tensiones sociales
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, abordó públicamente el creciente descontento ciudadano provocado por los persistentes apagones y la escasez de alimentos que azotan la isla. Al mismo tiempo, el mandatario rechazó categóricamente los actos vandálicos ocurridos en recientes manifestaciones y prometió consecuencias legales para los responsables.
En una declaración pública, Miguel Díaz-Canel reconoció el malestar social generalizado en Cuba, derivado de las dificultades económicas que enfrenta el país. Los prolongados cortes de electricidad y la falta de acceso a alimentos básicos han exacerbado el descontento entre la población. Sin embargo, el presidente enfatizó su rechazo a cualquier forma de violencia o vandalismo durante las protestas.
Díaz-Canel denunció específicamente los actos vandálicos cometidos durante las recientes manifestaciones y aseguró que “no habrá impunidad” para quienes resulten responsables. Según información oficial, cinco personas fueron detenidas en relación con los hechos violentos. El gobierno cubano mantiene una postura firme en contra de cualquier disturbio que altere el orden público.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, reafirmó que el diálogo con Estados Unidos se limita a asuntos estrictamente bilaterales, dejando claro que no se abordarán otros temas en las conversaciones. Esta declaración surge en un contexto de tensiones históricas entre ambos países y la persistente política de embargo económico impuesta por Washington.



