Colombia: Un símbolo de la lucha armada
Después de una búsqueda exhaustiva que duró dos años y medio, los restos de Camilo Torres Restrepo, conocido como el "cura guerrillero", han sido identificados y entregados a sus familiares. Este acontecimiento marca un hito en la historia de Colombia y en la memoria del Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo al que Torres se unió en 1965.
La confirmación de la identidad de los restos de Camilo Torres, fallecido en combate hace 60 años, fue un proceso meticuloso. La investigación, que se extendió por dos años y medio, culminó con la verificación por parte de un laboratorio especializado en Estados Unidos. Este hallazgo no solo representa un cierre para su familia, sino que también reabre el debate sobre el legado de Torres y su influencia en la teología de la liberación en América Latina.
Camilo Torres, antes de tomar las armas, fue un destacado sociólogo y sacerdote que abogaba por la justicia social y la igualdad. Desilusionado con las vías tradicionales para lograr el cambio, se unió al ELN, convirtiéndose en un símbolo de la lucha armada y la radicalización política. Su figura sigue siendo controvertida en Colombia, dividiendo opiniones entre quienes lo ven como un mártir y quienes lo critican por su decisión de empuñar las armas.
La entrega de sus restos, seis décadas después de su muerte, permite reflexionar sobre el conflicto armado colombiano y las profundas heridas que aún persisten en la sociedad. Más allá del debate ideológico, este acontecimiento representa un paso hacia la reconciliación y la búsqueda de la verdad, elementos fundamentales para construir un futuro de paz en Colombia.



