Mensaje de Pascua papal
En su primer Domingo de Resurrección como pontífice, León XIV hizo un ferviente llamado a la paz mundial, instando a los líderes a optar por el diálogo en lugar del conflicto. Más de 50,000 fieles se congregaron para escuchar su primera bendición pascual 'Urbi et Orbi', marcando un regreso a tradiciones abandonadas por su predecesor.
Desde la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV dirigió su mensaje pascual, centrado en la necesidad urgente de la paz global. El pontífice enfatizó que aquellos con la capacidad de iniciar guerras deben, en cambio, elegir la vía del diálogo y la negociación para resolver las disputas. Su llamado resonó ante una multitud de más de 50,000 personas que se reunieron para presenciar la bendición 'Urbi et Orbi', un rito tradicional impartido en ocasiones especiales como la Pascua y Navidad.
Además de su mensaje, León XIV revivió costumbres arraigadas en la tradición católica que habían sido discontinuadas por su predecesor. El pontífice volvió a besar los pies del clero, un gesto de humildad y servicio, y cargó la cruz de madera durante el viacrucis, recordando el sufrimiento de Jesucristo y su sacrificio por la humanidad. Estas acciones simbolizan un retorno a las prácticas más emblemáticas de la Semana Santa.
El mensaje de Pascua de León XIV subraya la importancia de la fe y la esperanza en tiempos de incertidumbre global. Su llamado a la paz y su compromiso con las tradiciones de la Iglesia Católica establecen un nuevo tono para su papado, enfocándose en la unidad, el diálogo y la búsqueda de soluciones pacíficas a los desafíos del mundo.



