El gobierno federal puso en marcha un plan de rescate para el Instituto Mexicano del Seguro Social con una inversión millonaria. La estrategia busca abatir el rezago quirúrgico y garantizar el abasto de medicamentos en el corto plazo.
Con un presupuesto de 11 mil 745 millones de pesos, la administración federal implementará un plan emergente estructurado en 12 acciones prioritarias a ejecutarse en un plazo de 120 días. El objetivo central de esta estrategia es solucionar los problemas más apremiantes que afectan la operación diaria de la institución de salud pública.
Entre las medidas anunciadas destacan las contrataciones expeditas de personal médico y de enfermería para disminuir el déficit histórico en las clínicas y hospitales. Asimismo, se contempla lo que las autoridades calificaron como una compra histórica destinada a renovar el equipamiento médico y asegurar el suministro constante de fármacos en todo el país.
Otro de los pilares fundamentales del programa es la reducción del rezago quirúrgico acumulado, una de las demandas más sensibles por parte de la derechohabiencia. Con estas acciones, el gobierno busca estabilizar los servicios del IMSS y mejorar de manera significativa la atención médica que se brinda a millones de mexicanos.



