Pacto de La Meca bajo presión
El histórico pacto militar firmado en 2026 prometía una respuesta unificada ante cualquier agresión externa. No obstante, la reciente escalada de ataques hutíes contra Arabia Saudita ha dejado al descubierto la inoperancia práctica del tratado.
El Pacto de La Meca, suscrito en agosto de 2026 por Pakistán, Turquía y Arabia Saudita, se presentó como un blindaje estratégico regional. Bajo la premisa de defensa colectiva, el acuerdo estipula que cualquier agresión contra uno de los firmantes sería interpretada como un ataque directo contra los tres miembros de la alianza.
Sin embargo, la realidad geopolítica ha contradicho las expectativas diplomáticas. Ante la intensificación de los ataques perpetrados por los rebeldes hutíes contra infraestructura y territorio saudí, el silencio de Ankara e Islamabad ha generado tensiones y cuestionamientos sobre la viabilidad del compromiso militar pactado hace apenas unos meses.
El internacionalista Farid Kahhat, académico de la Pontificia Universidad Católica del Perú, analiza en France 24 las complejidades detrás de este fenómeno. Según el experto, la falta de una respuesta conjunta evidencia las profundas discrepancias en las agendas de seguridad de cada país, lo que pone en entredicho si el acuerdo fue diseñado como una herramienta de defensa real o simplemente como un gesto político temporal.



