Elecciones Myanmar: sombra sobre los rohingya
Las elecciones del 28 de diciembre en Myanmar, promocionadas por la junta militar como un paso hacia la paz, dejan fuera a miles de refugiados rohingya en Bangladesh. Esta exclusión, que se extiende por más de una década, siembra dudas sobre la legitimidad del proceso electoral.
La junta militar de Myanmar ha anunciado elecciones para el 28 de diciembre, presentándolas como un mecanismo para restaurar la estabilidad y avanzar hacia la democracia. Sin embargo, la exclusión de la comunidad rohingya de este proceso electoral ha generado fuertes críticas y escepticismo, especialmente entre los miles de refugiados que residen en campamentos en Bangladesh.
Durante más de una década, a los rohingya se les ha negado sistemáticamente el derecho al voto en Myanmar. Esta privación de derechos políticos, combinada con la violencia y la persecución que han sufrido, los ha convertido en una de las minorías más marginadas del mundo. Para muchos rohingya, las próximas elecciones no representan una oportunidad para mejorar su situación, sino la perpetuación de su exclusión y sufrimiento.
La exclusión de los rohingya del proceso electoral socava la credibilidad de las elecciones y plantea serias dudas sobre la intención real de la junta militar de avanzar hacia una verdadera democracia inclusiva. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación de los rohingya y ha instado a Myanmar a garantizar la protección de sus derechos y su participación plena en la vida política del país. Mientras tanto, los refugiados rohingya observan con desconfianza, atrapados entre la esperanza de un futuro mejor y la amarga realidad de su presente.



