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Política

Mujeres subsidian con $5.7 billones al año la carencia de un sistema de cuidados

El trabajo de cuidados no remunerado impuesto a las mujeres representa un costo multimillonario para México y perpetúa la desigualdad.

Por Notichairo6 de marzo de 2026
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Mujeres subsidian con $5.7 billones al año la carencia de un sistema de cuidados

Mujeres mexicanas realizan una cantidad significativa de trabajo de cuidados no remunerado, lo que impacta su desarrollo económico y personal.

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Equidad de género y economía

En México, la carga desproporcionada del trabajo de cuidados no remunerado recae sobre las mujeres, generando una profunda 'pobreza de tiempo' que limita sus oportunidades. Este trabajo invisible, equivalente a una porción significativa del PIB nacional, se realiza sin el respaldo adecuado de políticas públicas ni inversión estatal.

Las mujeres mexicanas enfrentan una doble carga: las carencias materiales y la 'pobreza de tiempo', según un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). Esta última se deriva del trabajo de cuidados no remunerado que históricamente recae sobre ellas, limitando su desarrollo profesional, educativo y personal. El CIEP estima que este trabajo equivale a una parte considerable de la economía del país, representando un subsidio silencioso de $5.7 billones anuales.



A pesar de la magnitud de esta contribución económica, el Estado mexicano no ha asignado los recursos suficientes para modificar estructuralmente esta desigualdad. La falta de inversión en servicios de cuidado infantil, atención a personas mayores y otras necesidades similares perpetúa la dependencia de las mujeres hacia el trabajo doméstico no remunerado. Esta situación no solo afecta su bienestar individual, sino que también limita el potencial de crecimiento económico del país al impedir su plena participación en la fuerza laboral.



El análisis del CIEP subraya la urgencia de implementar políticas públicas que reconozcan, reduzcan y redistribuyan el trabajo de cuidados. Esto implica la creación de un sistema nacional de cuidados integral y accesible, financiado con recursos públicos suficientes, que garantice el derecho al cuidado para quienes lo necesitan y libere tiempo para que las mujeres puedan acceder a mejores oportunidades y ejercer plenamente sus derechos.





Fuente: La Jornada

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