El rigor de la justicia debe prevalecer sobre cualquier esfera de linaje o privilegio monárquico. En Mónaco, las autoridades judiciales abrieron proceso formal e imputaron a un hombre de 42 años por homicidio involuntario y omisión de auxilio tras la muerte de Antoine de Massy, pariente del jefe de Estado monegasco.
La investigación sobre la muerte del joven de 29 años, Antoine de Massy, tomó cauce penal formal en los tribunales del principado europeo. De acuerdo con Stéphane Thibault, fiscal general de Mónaco, los exámenes forenses confirmaron que la causa del deceso derivó de una caída de aproximadamente 13 metros desde el bulevar de Larvotto hasta un área posterior a un inmueble, descartando con peritajes oficiales las especulaciones iniciales y centrando la indagatoria en la reconstrucción minuciosa del suceso.
De acuerdo con reportes difundidos por la prensa europea e integrados a las pesquisas, el análisis técnico de cámaras de videovigilancia permitió ubicar a un hombre de 42 años y de nacionalidad ucraniana, residente en Mónaco desde hace tres décadas, quien fue captado en compañía de Massy durante la madrugada tras salir de un centro nocturno. Las autoridades judiciales dictaron prisión preventiva contra el sospechoso, quien se reservó su derecho a declarar ante el juez de instrucción tras rechazar los cargos imputados.
El fallecido era nieto de la princesa Antoinette y primo segundo del príncipe Alberto II, con trayectoria vinculada al ámbito deportivo y empresarial. Tras el hallazgo del cuerpo en las inmediaciones de Villa Sauber luego del reporte familiar de desaparición, el Palacio del Príncipe limitó su postura a emitir condolencias institucionales firmadas por Alberto II y la princesa Charlène, mientras la fiscalía ministerial continúa con las diligencias para determinar con apego estricto al debido proceso si existió una omisión deliberada de auxilio.



