La legendaria activista y cofundadora del sindicato United Farm Workers falleció este miércoles a los 96 años en su residencia de California, víctima de cáncer. Su incansable defensa de los derechos de los jornaleros y migrantes dejó una huella imborrable en la historia social de Estados Unidos.
Dolores Huerta, una de las figuras más emblemáticas en la lucha por los derechos civiles y laborales de los trabajadores agrícolas, murió este 28 de octubre a los 96 años en Bakersfield, California. La noticia fue confirmada por sus familiares, quienes detallaron que el fallecimiento ocurrió a causa de cáncer, cerrando así más de seis décadas de una trayectoria dedicada a la justicia social.
A lo largo de su vida, Huerta combatió incansablemente por mejores salarios, condiciones laborales dignas y la defensa de los derechos de las mujeres, migrantes y comunidades marginadas. Su nombre quedó grabado en la historia al fundar, junto a César Chávez, el sindicato United Farm Workers (UFW), y por acuñar la icónica consigna "¡Sí, se puede!", la cual trascendió fronteras y sirvió de inspiración para el lema de campaña "Yes, we can" de Barack Obama en 2008.
Nacida el 10 de abril de 1930 en Dawson, Nuevo México, e hija de un minero y activista sindical, Huerta creció experimentando de cerca las carencias de las familias trabajadoras en Stockton, California. Tras formarse inicialmente como maestra, decidió abandonar las aulas para canalizar su vocación hacia el activismo político y sindical, convirtiéndose en un pilar fundamental de la organización comunitaria en Norteamérica.



