Biodiversidad en Querétaro
Un descubrimiento sorprendente ha revitalizado la esperanza para la conservación del ajolote del Altiplano. Investigadores de la UNAM hallaron una próspera colonia de 50 ejemplares en un lago artificial privado en Amealco de Bonfil, Querétaro, tras más de una década sin avistamientos en la región.
El hallazgo, liderado por el investigador Diego de Jesús Chaparro Herrera, representa un hito crucial para la supervivencia de *Ambystoma velasci*, una especie amenazada por la contaminación y la pérdida de hábitat. El refugio en este lago privado, inaccesible al público, ha permitido la protección del ecosistema necesario para la reproducción y desarrollo de estos anfibios.
El equipo de la UNAM realizó un exhaustivo análisis del agua, evaluando parámetros físico-químicos como el oxígeno disuelto, la acidez y la presencia de contaminantes. Además, se llevó a cabo un censo detallado de la población de ajolotes, determinando su edad aproximada, sexo, estado de salud, peso y medidas. Para evitar el doble conteo, los investigadores utilizaron las manchas únicas en el costado izquierdo de cada ajolote como identificadores individuales.
El siguiente paso para los investigadores es lograr que la zona sea declarada Área Natural Protegida, lo que permitiría la canalización de recursos para la conservación a largo plazo de la especie. Para ello, se requiere la colaboración de los gobiernos local, estatal y federal. El proyecto, con una duración prevista de cuatro años, contempla la implementación de estrategias similares a las utilizadas en Xochimilco para la protección de los ajolotes y su hábitat.



