Exploración Espacial | NASA
El esperado regreso de la humanidad a la Luna, aunque con retraso, sigue siendo una prioridad para Estados Unidos. La misión Artemis II, un sobrevuelo lunar tripulado, representa un paso crucial hacia el alunizaje previsto para 2027, marcando un hito tras décadas de ausencia en la superficie lunar.
La misión Artemis II, inicialmente programada para el domingo 8 de febrero, ha sido pospuesta, según anunció la NASA. Este vuelo, con cuatro astronautas a bordo, tiene una importancia estratégica como ensayo general para la futura misión de alunizaje programada para 2027. La expectación es alta, ya que representa el primer sobrevuelo lunar tripulado desde la histórica misión Apolo 17 en 1972, el último viaje humano a la Luna.
Después de más de 50 años, el renovado interés de Estados Unidos en la Luna responde a una combinación de factores. Científicamente, la Luna ofrece un valioso archivo de información sobre la formación del Sistema Solar. Tecnológicamente, la exploración lunar sirve como banco de pruebas para futuras misiones a Marte y otros destinos más lejanos. Además, la geopolítica juega un papel importante, con otras naciones compitiendo en la exploración espacial.
El programa Artemis, en su conjunto, es una iniciativa ambiciosa que busca establecer una presencia sostenible en la Luna. Esto incluye la construcción de una base lunar y la exploración de recursos como el agua helada, que podría ser utilizada como combustible para futuras misiones. El éxito de Artemis II es fundamental para validar las tecnologías y procedimientos necesarios para alcanzar estos objetivos a largo plazo, consolidando el liderazgo de Estados Unidos en la exploración espacial del siglo XXI.



