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Mientras los socavones revientan llantas en México, Texas ya prueba un asfalto con plástico reciclado que aguanta mejor el calor y el tráfico

Texas experimenta con asfalto reciclado mientras socavones persisten en México

Por Notichairo3 de marzo de 2026
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Mientras los socavones revientan llantas en México, Texas ya prueba un asfalto con plástico reciclado que aguanta mejor el calor y el tráfico

Equipo de trabajo liderado por Sahadat Hossain inspecciona el tramo de prueba de asfalto con plástico reciclado en Rockwall, Texas.

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Innovación vial sustentable

Mientras automovilistas mexicanos enfrentan los constantes riesgos de socavones, un estado vecino busca una solución más duradera y ecológica. Texas ha comenzado a probar un asfalto fabricado con plástico reciclado, prometiendo mayor resistencia al calor y al tráfico pesado, además de reducir el impacto ambiental.

La disparidad entre el mantenimiento vial en México y las innovaciones en Estados Unidos se hace evidente. En México, la aparición repentina de socavones representa un peligro constante para los conductores, quienes suelen asumir los costos de reparación. En contraste, en Rockwall, Texas, un proyecto piloto utiliza asfalto modificado con plástico reciclado como una alternativa prometedora. El proyecto, liderado por Sahadat Hossain, ingeniero civil y director del Instituto de Residuos Sólidos para la Sostenibilidad en la Universidad de Texas, busca convertir el problema global de la acumulación de residuos plásticos en una solución vial.



El asfalto modificado consiste en reemplazar entre un 8 y un 10% del betún tradicional (conocido en México como chapopote) por plástico reciclado fundido, proveniente de bolsas y botellas desechadas. El proceso implica la limpieza y trituración del plástico hasta obtener pequeñas escamas, que luego se mezclan con el asfalto a altas temperaturas. Esta innovación busca mejorar la durabilidad del pavimento, reducir la necesidad de mantenimiento y disminuir los costos a largo plazo. En el tramo de prueba en Rockwall, se utilizaron aproximadamente 4.5 toneladas de residuos plásticos por kilómetro en un solo carril.



Las pruebas iniciales son alentadoras. El plástico actúa como refuerzo, proporcionando flexibilidad y resistencia térmica al asfalto, cualidades cruciales en climas como el de Texas, donde las altas temperaturas del verano pueden ablandar el betún convencional. Hossain asegura que un pavimento más resistente a las grietas soporta mejor el tráfico pesado, reduciendo las intervenciones y los costos de mantenimiento. Si los resultados positivos se mantienen, esta tecnología podría significar menos cierres viales, menos ponchaduras y una gestión más sostenible de los residuos plásticos.





Fuente: Xataka México

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