Conservación Marina y Bienestar Animal
México se une al debate global sobre la acuicultura de pulpos con una propuesta legislativa pionera. El Senado mexicano analiza una iniciativa que prohibiría la cría de cefalópodos en el país, generando un impacto significativo en la industria alimentaria y el ecosistema marino.
El Senado de la República ha recibido una propuesta para reformar la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, con el objetivo de prohibir la reproducción y cría de pulpos en México. La iniciativa, impulsada por la senadora Maki Esther Ortiz Domínguez del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), busca impedir el otorgamiento de concesiones o permisos para la acuicultura de cefalópodos en territorio nacional. La propuesta surge en un contexto de creciente preocupación por el bienestar animal y la sostenibilidad de la industria alimentaria.
La iniciativa legislativa pone el foco en la única granja de pulpos operativa en el hemisferio occidental, ubicada en Sisal, Yucatán. Esta instalación, que colabora con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desde hace aproximadamente 12 años, ha generado controversia debido a las altas tasas de mortalidad registradas, superiores al 50%. Según datos recopilados y citados en la iniciativa, cerca del 30% de estas muertes se atribuyen al canibalismo entre los pulpos confinados. Además, se critica la práctica de capturar ejemplares silvestres, incluyendo hembras grávidas, para mantener la producción.
De ser aprobada, la ley convertiría a México en el segundo país de América Latina, después de Chile, en proponer una prohibición a la acuicultura de pulpos. El proyecto de ley chileno, presentado en 2025, buscaba frenar el desarrollo de esta industria, generando un debate similar sobre los impactos ambientales y éticos de la cría intensiva de pulpos. La iniciativa mexicana ahora deberá ser analizada por las comisiones correspondientes del Senado antes de continuar su proceso legislativo.



