Tensión Diplomática México-EE.UU.
El gobierno mexicano respondió enérgicamente a las acusaciones provenientes de sectores de ultraderecha en Estados Unidos, rechazando categóricamente que el país esté dirigido por cárteles. La controversia surge en un momento de creciente escrutinio sobre la cooperación bilateral en materia de seguridad.
El subsecretario para América del Norte de la cancillería mexicana, Roberto Velasco, desmintió rotundamente las afirmaciones que sugieren que México está gobernado por organizaciones criminales. Velasco calificó estas declaraciones, originadas por figuras de ultraderecha en Estados Unidos, como infundadas y perjudiciales para la relación bilateral.
"México es un país con instituciones sólidas y un gobierno legítimamente electo," declaró Velasco en un comunicado oficial. "Rechazamos cualquier intento de socavar nuestra soberanía y difamar la imagen de nuestro país. La cooperación en materia de seguridad debe basarse en el respeto mutuo y la comprensión, no en acusaciones sin fundamento."
Las declaraciones de Velasco se producen en un contexto de debate continuo sobre la estrategia de seguridad mexicana y su impacto en la lucha contra el narcotráfico. Si bien el gobierno mexicano reconoce los desafíos que plantea el crimen organizado, insiste en que está trabajando diligentemente para fortalecer el estado de derecho y proteger a sus ciudadanos.



