Una nueva iniciativa de ajuste fiscal enviada al Congreso pretende reducir en un 15% el gasto público e incrementar el IVA a productos de consumo básico como el café. La medida, impulsada por el gobierno de Abelardo de la Espriella, contempla al mismo tiempo un alivio tributario para las empresas, lo que ha detonado la alerta entre defensores de la economía popular.
El gobierno de Abelardo de la Espriella formalizó ante el Poder Legislativo un amplio proyecto de ley enfocado en un ajuste fiscal que plantea un recorte del 15% al gasto público. La propuesta busca modificar la estructura impositiva vigente bajo la justificación oficial de allegarse de mayores ingresos para el Estado, pero concentrando la presión en el consumo cotidiano de las familias y abriendo un esquema de reducción tributaria hacia el sector corporativo.
De acuerdo con reportes legislativos, la iniciativa oficialista sostiene que este rediseño impositivo y la severa disminución presupuestaria permitirán sanear las finanzas estatales. No obstante, el planteamiento de encarecer bienes de amplio consumo como el café contrasta fuertemente con la tendencia a brindar facilidades fiscales a las grandes firmas, reproduciendo fórmulas de ajuste que históricamente han descargado el peso financiero sobre las mayorías trabajadoras.
Ante este panorama, diversos sectores y voces críticas han urgido a frenar y revaluar el plan dentro del Congreso. El debate legislativo adquiere una dimensión central de cara al futuro social, donde se confronta la necesidad de preservar los recursos públicos y la soberanía distributiva frente a esquemas que priorizan beneficios empresariales a costa del bienestar colectivo.



