Economía Estadounidense
El mercado inmobiliario estadounidense muestra signos de reactivación. En noviembre, los contratos de compra de viviendas usadas se dispararon, alcanzando su nivel más alto desde febrero de 2023, un repunte impulsado por la mejora en la asequibilidad.
Las ventas de viviendas pendientes en Estados Unidos sorprendieron a los analistas en noviembre, al registrar un aumento del 3.3%, según datos de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR). Esta cifra, que supera con creces el 1.0% previsto por economistas encuestados por Reuters, sigue a un incremento revisado al alza del 2.4% en octubre. Este repunte representa el mejor desempeño del año, considerando factores estacionales, y el mejor en casi tres años, consolidando un crecimiento del 2.6% con respecto al año anterior.
Lawrence Yun, economista jefe de la NAR, atribuye este crecimiento a la mejora en la asequibilidad de la vivienda. “El impulso de los compradores de vivienda está cobrando impulso”, afirmó Yun, destacando que la disminución en las tasas hipotecarias, combinada con un crecimiento salarial más rápido que los precios de las viviendas, está atrayendo a los compradores al mercado. Además, una mayor variedad de opciones de inventario en comparación con el año anterior también contribuye a este renovado interés.
El incremento en los contratos se observó en todas las regiones del país: noreste, medio oeste, sur y oeste. Este repunte se produce en un contexto de ligera baja en las tasas hipotecarias desde que la Reserva Federal (Fed) reanudó los recortes de tasas de interés en septiembre. Sin embargo, la trayectoria futura de las tasas sigue siendo incierta, ya que el banco central ha señalado la probabilidad de un posible estancamiento en los recortes a corto plazo.



