Pese a los elevados costos que caracterizan a espectáculos privados como la Fórmula 1, la infraestructura de transporte masivo de la Ciudad de México demuestra ser el soporte indispensable para miles de visitantes. Ciudadanos que viajan desde puntos remotos de la República utilizan la red del Metro para arribar al Autódromo Hermanos Rodríguez, reflejando la importancia de los servicios públicos en la capital.
De acuerdo con reportes recogidos durante la jornada, aficionados procedentes de Mexicali llegaron a erogar al menos 100 mil pesos para presenciar el regreso del piloto Sergio Pérez a la pista de la Ciudad de México. Esta notable inversión personal evidencia el fervor deportivo que persiste en diversos sectores del país, incluso ante espectáculos de carácter sumamente costoso.
Para llegar a la sede deportiva, los visitantes optan por trasladarse en el Sistema de Transporte Colectivo Metro con dirección al Autódromo Hermanos Rodríguez. Aunque algunos asistentes manifiestan cierta desconfianza ante la alta afluencia de pasajeros habitual en este medio de transporte, destacan su emoción tras haber esperado todo el año para vivir la experiencia y señalan que el desembolso económico se encuentra plenamente justificado para ellos.
La devoción de los seguidores se sostiene más allá del rendimiento deportivo, considerando que el piloto no ha sumado puntos en la actual temporada y no se perfila con posibilidades de subir al podio. De este modo, la pasión popular y el esfuerzo de los aficionados conviven con la infraestructura pública de la ciudad, la cual posibilita la movilización colectiva y el desarrollo de eventos de gran escala.


