Tensiones en el Caribe
En una escalada de tensiones diplomáticas, Venezuela elevó su voz ante el Consejo de Seguridad de la ONU, denunciando lo que califica como un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. La sesión de emergencia, celebrada el 23 de diciembre, buscó abordar el creciente riesgo de inestabilidad en la región.
El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió de urgencia el 23 de diciembre para discutir el marcado incremento en las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela. Khales Khiari, subsecretario para Asuntos Políticos y Paz, instó a ambas naciones a buscar el diálogo como la única vía para evitar una mayor inestabilidad y sufrimiento humano en la región. Khiari enfatizó la importancia de la diplomacia y la cooperación para resolver las diferencias y prevenir una escalada del conflicto.
La denuncia venezolana se centra en las acciones de Estados Unidos que, según Caracas, impiden la libre comercialización de su petróleo. Como ejemplo de esta situación, se citó el caso del buque petrolero Kelly, con bandera de Panamá, que tras zarpar la semana pasada cargado de crudo, se vio obligado a regresar a aguas venezolanas. Este incidente ocurre tras la interceptación de otros tanqueros similares, lo que ha exacerbado las acusaciones de un bloqueo económico de facto.
La crisis petrolera venezolana, agravada por las sanciones estadounidenses, ha generado una profunda crisis humanitaria y económica en el país sudamericano. El gobierno venezolano insiste en que las sanciones son una forma de "extorsión" que viola el derecho internacional y afecta directamente a su población. Se espera que la discusión en el Consejo de Seguridad continúe en los próximos días, buscando una solución pacífica y duradera a la creciente tensión entre ambos países.



