Turismo en crisis en Cuba
La otrora vibrante Habana Vieja luce desolada, un reflejo del profundo declive que enfrenta el turismo en Cuba. La crisis energética y la escasez de combustible han asestado un duro golpe a una de las principales fuentes de divisas de la isla.
Cuba enfrenta una tormenta perfecta que amenaza su economía, con el turismo, un pilar fundamental, en franco retroceso. La Habana Vieja, conocida por su bullicio y atractivo histórico, se ha transformado en un escenario de calles vacías y negocios languidecientes, según reportan residentes y visitantes. Esta dramática situación es consecuencia directa de la agudización de la crisis energética y la escasez de combustible que azotan al país.
La dependencia de Cuba del turismo se ha visto exacerbada por las dificultades económicas que enfrenta. La falta de combustible impacta directamente en el transporte, dificultando el acceso de los turistas a los destinos y afectando la logística de la industria. Asimismo, la crisis energética genera apagones frecuentes, disminuyendo la calidad de la experiencia turística y afectando la operatividad de hoteles y restaurantes.
Este declive del turismo tiene un impacto devastador en la economía cubana, privándola de una fuente vital de divisas necesarias para la importación de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales. La situación plantea serios desafíos para el gobierno cubano, que debe buscar soluciones urgentes para reactivar el sector y mitigar los efectos de la crisis en la población.



