Miles de ciudadanos salieron a las calles este fin de semana para exigir una alianza estratégica entre las fuerzas de oposición y los partidos árabes palestinos en Israel. La movilización busca consolidar una mayoría parlamentaria que impida un nuevo periodo de gobierno encabezado por el primer ministro conservador Benjamin Netanyahu.
De acuerdo con reportes difundidos por Once Noticias, los manifestantes demandaron a las distintas fuerzas opositoras articularse en un bloque común que haga valer la voluntad popular expresada en las urnas. La suma de 48 diputados opositores junto con los 19 representantes de los partidos árabes palestinos permitiría alcanzar 67 escaños en el Parlamento, superando con holgura los 53 obtenidos por el oficialismo de Netanyahu y abriendo el camino para la conformación de un nuevo gobierno.
Durante las protestas, los asistentes destacaron la necesidad de superar fracturas para construir una alternativa plural e incluyente. Alon Lee Green, uno de los manifestantes, sostuvo la legitimidad democrática de esta alternativa: “En las elecciones del martes pasado 67 escaños superan los 53 que obtuvo Netanyahu. Nuestros distritos electorales están compuestos por votantes palestinos y judíos, juntos necesitamos formar una coalición”, puntualizó.
En este escenario de definición política, organizaciones como Ra’am, el partido islamista encabezado por Abbas, adquieren una posición estratégica para la viabilidad de la futura administración. El movimiento en las calles presiona para que las dirigencias partidistas asuman una postura histórica y traduzcan la composición diversa de la sociedad en un proyecto gubernamental que deje atrás las políticas tradicionales de confrontación.



