Conflicto Israel-Palestina
El gobierno israelí intensifica su control sobre territorios palestinos ocupados. Una reciente aprobación permite registrar tierras en Cisjordania como propiedad israelí si sus habitantes no demuestran la posesión legal, generando fuerte controversia y preocupación internacional.
El Gobierno de Benjamin Netanyahu aprobó una controvertida medida que podría expandir significativamente el control israelí sobre Cisjordania, un territorio palestino ocupado. La nueva regulación faculta al gobierno israelí a registrar áreas de Cisjordania como propiedad del Estado de Israel en caso de que los habitantes locales no puedan presentar documentación que acredite la titularidad de la tierra. Esta disposición legal ha generado una ola de críticas y temores, tanto a nivel nacional como internacional, por su potencial impacto en la población palestina y en las perspectivas de una solución pacífica al conflicto israelí-palestino.
La medida, que fue aprobada tras un intenso debate en el gabinete de Netanyahu, establece un proceso legal mediante el cual las tierras en Cisjordania serán examinadas. Si durante este proceso, los residentes palestinos no logran presentar un título de propiedad reconocido por las autoridades israelíes, la parcela en cuestión será automáticamente designada como "perteneciente a Israel". Esta definición legal permitiría al gobierno israelí tomar posesión efectiva de la tierra y utilizarla para sus propios fines, incluyendo la expansión de asentamientos israelíes, una práctica considerada ilegal según el derecho internacional.
Organizaciones de derechos humanos y representantes palestinos han denunciado la medida como una expropiación encubierta y una violación del derecho internacional. Afirman que la dificultad para los palestinos de demostrar la propiedad de la tierra, debido a la compleja historia de la región y la falta de un registro de tierras formalizado, hará que grandes extensiones de territorio palestino sean confiscadas por Israel. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por el impacto de esta medida en las ya tensas relaciones entre Israel y Palestina, advirtiendo que podría socavar los esfuerzos de paz y exacerbar la inestabilidad en la región.



