Salud pública y discriminación
El sistema de salud mexicano enfrenta un llamado urgente a erradicar la violencia estética y el racismo contra personas con obesidad. Una investigadora de la UNAM denuncia que pacientes son constantemente reprendidos y juzgados durante sus consultas, perpetuando un ciclo de discriminación.
Patricia Matus Alonso, investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha alzado la voz contra el trato que reciben las personas con obesidad dentro del sistema de salud nacional. Según la académica, es imperativo corregir la violencia estética inherente en las prácticas médicas cotidianas, donde los pacientes a menudo son objeto de regaños y juicios morales por parte de los profesionales de la salud.
Matus Alonso argumenta que esta actitud no solo es perjudicial para la salud mental y emocional de los pacientes, sino que también obstaculiza su acceso a una atención médica integral y efectiva. La investigadora subraya la necesidad de una reevaluación profunda de los protocolos y la capacitación del personal médico para fomentar un trato respetuoso, empático y libre de estigmas hacia las personas con obesidad.
La propuesta de Matus Alonso invita a una reflexión sobre la responsabilidad del sistema de salud en la perpetuación de estereotipos y prejuicios relacionados con el peso. Eliminar la violencia y el racismo contra las personas con obesidad no solo mejoraría su experiencia dentro del sistema de salud, sino que también contribuiría a una sociedad más inclusiva y respetuosa con la diversidad corporal.



