Tensión en Medio Oriente
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ha desatado una ola de reacciones internacionales. Turquía, desde Estambul, ha calificado la situación de "crítica" y tomado medidas preventivas para proteger a sus ciudadanos.
En respuesta a la ofensiva del 28 de febrero contra Irán, liderada por Estados Unidos e Israel, el gobierno turco ha expresado profunda preocupación. El presidente Recep Tayyip Erdogan, desde Ankara, tildó la ofensiva de "inaceptable", subrayando la necesidad de una resolución pacífica a las tensiones regionales. Como medida de precaución inmediata, Turquía suspendió todos los vuelos hacia territorio iraní, buscando salvaguardar la seguridad de las aerolíneas y pasajeros.
El Ministerio de Exteriores turco emitió una alerta de seguridad dirigida a sus ciudadanos, recomendando encarecidamente posponer cualquier viaje no esencial a Irán. La advertencia insta a quienes se encuentren actualmente en el país a extremar las precauciones y mantenerse informados sobre la evolución de la situación. El gobierno turco ha habilitado líneas de asistencia consular para brindar apoyo y orientación a sus ciudadanos en Irán.
La reacción de Turquía refleja la creciente inestabilidad en la región tras el ataque. Analistas internacionales señalan que la postura turca busca mantener un delicado equilibrio, evitando una escalada del conflicto y protegiendo sus propios intereses nacionales. La situación sigue siendo fluida y se espera que Turquía continúe monitoreando de cerca los acontecimientos, adaptando sus políticas según sea necesario.



