Oriente Medio en Crisis
El autodenominado Estado Islámico (EI) ha intensificado su campaña contra el gobierno de Ahmed al-Sharaa en Siria, reivindicando dos atentados recientes y exhortando a sus militantes a priorizar ataques contra el régimen. La organización yihadista parece decidida a explotar la inestabilidad generada por la retirada de tropas estadounidenses del noreste del país.
Desde Beirut, nuestra corresponsal Ethel Bonet informa que el Estado Islámico ha anunciado el inicio de una "nueva fase" en su confrontación con el gobierno sirio. La organización terrorista ha atribuido a sus miembros la responsabilidad de dos ataques perpetrados en territorio sirio, aunque no se han especificado detalles sobre su naturaleza o ubicación exacta. El mensaje central del EI es un llamado directo a sus combatientes para que concentren sus esfuerzos en desestabilizar al gobierno de Al-Sharaa, percibido como un objetivo prioritario.
La coyuntura actual, marcada por un vacío de seguridad en el noreste de Siria tras el repliegue de las fuerzas estadounidenses, parece haber envalentonado al Estado Islámico. La organización, que sufrió importantes derrotas territoriales en los últimos años, buscaría ahora capitalizar la inestabilidad para reagruparse y reafirmar su presencia en la región. La retirada estadounidense ha generado incertidumbre y tensiones entre diversos actores presentes en la zona, incluyendo fuerzas kurdas, turcas y gubernamentales, lo que facilita el accionar de grupos extremistas.
El incremento de la actividad del Estado Islámico en Siria representa una seria amenaza para la seguridad regional y exige una respuesta coordinada de la comunidad internacional. La lucha contra el terrorismo sigue siendo una prioridad, y es crucial evitar que la organización yihadista pueda consolidar nuevas bases de operaciones y expandir su influencia.



