Elecciones en Honduras
Después de una tensa espera y un conteo prolongado, el Consejo Nacional Electoral de Honduras (CNE) oficializó la victoria de Nasry Asfura en las elecciones presidenciales. El anuncio desató reacciones encontradas, con felicitaciones internacionales contrastando con persistentes denuncias de irregularidades.
El proceso electoral hondureño culminó con la declaración de Nasry Asfura como presidente electo, superando a Salvador Nasralla en un conteo de votos que se extendió por más de tres semanas. La decisión del CNE no estuvo exenta de polémica, ya que tanto la oposición como sectores del oficialismo expresaron acusaciones de fraude y manipulación de resultados, generando un clima de incertidumbre y tensión social.
Tras ser confirmado como ganador, Asfura declaró estar "preparado para gobernar", buscando proyectar una imagen de confianza y liderazgo. Sin embargo, la legitimidad de su victoria se ve empañada por las denuncias de irregularidades, lo que podría dificultar la gobernabilidad y generar protestas y descontento popular.
El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, fue uno de los primeros en felicitar a Asfura, un gesto que subraya la importancia estratégica de Honduras para Washington. No obstante, la controversia en torno a la elección plantea interrogantes sobre la estabilidad política del país y su relación con la comunidad internacional.



