Impuesto a videojuegos violentos
Dolores Padierna, vicecoordinadora de Morena en la Cámara de Diputados, reiteró la legitimidad y necesidad original del propuesto impuesto del 8 por ciento a los videojuegos violentos en la Ciudad de México. A pesar de la decisión de la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, de retirar la iniciativa, Padierna insiste en que buscaba promover una cultura de paz.
La polémica iniciativa, que buscaba gravar con un 8 por ciento la venta de videojuegos considerados violentos en la Ciudad de México, continúa generando debate. Dolores Padierna, vicecoordinadora de Morena en la Cámara de Diputados, defendió la intención original del impuesto, argumentando que su objetivo principal era fomentar una cultura de paz entre los jóvenes y prevenir la violencia. Según Padierna, la propuesta respondía a una legítima preocupación por el impacto que este tipo de contenido puede tener en la sociedad.
Sin embargo, la iniciativa enfrentó críticas y dudas desde su concepción. Especialistas y la industria de los videojuegos expresaron su preocupación por la definición ambigua de "videojuegos violentos", la posible afectación económica al sector y la dificultad para su implementación. Ante este panorama y las múltiples interrogantes que surgieron, la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, optó por retirar la propuesta del gravamen, evitando así una mayor confrontación.
A pesar del retiro de la iniciativa, Padierna insiste en la validez del objetivo original y considera que la discusión sobre el impacto de los videojuegos violentos en la sociedad es necesaria. Aunque el impuesto no prosperó, la diputada sugiere que se exploren otras alternativas para promover una cultura de paz y prevenir la violencia, reconociendo la importancia de abordar el tema desde una perspectiva integral y constructiva.



