Controversia por daños en Ensenada
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, negó la solicitud de declarar a Ensenada como zona de desastre tras el paso de la tormenta tropical Rachel. Esta postura se mantiene pese a los reportes oficiales que contabilizan cientos de viviendas con daños totales y parciales en la región.
El Consejo Municipal de Protección Civil de Ensenada presentó un balance crítico tras el impacto del fenómeno meteorológico, reportando un total de 596 viviendas con pérdida total y 859 inmuebles adicionales con afectaciones parciales. Ante este escenario, la alcaldesa Claudia Agatón había solicitado formalmente la declaratoria de zona de desastre con el objetivo de gestionar recursos extraordinarios a través de los mecanismos de apoyo federal.
Sin embargo, la mandataria estatal rechazó la petición, argumentando que no se cumplen los criterios necesarios para elevar la emergencia a dicha categoría. La decisión ha generado incertidumbre entre los damnificados, quienes esperaban que el respaldo federal facilitara las labores de reconstrucción y la entrega de apoyos directos para recuperar sus hogares.
El desacuerdo entre las autoridades municipales y estatales pone en evidencia las diferencias en la evaluación de los daños. Mientras el gobierno local insiste en la gravedad de la situación, el gobierno de Baja California sostiene que la capacidad estatal es suficiente para atender la contingencia sin recurrir a declaratorias especiales de emergencia.



