Arte que engaña al ojo
La artista mexicana Claudia Robles-Gil desafía la percepción visual con sus pinturas al óleo, que a primera vista evocan fotografías, pero de cerca revelan la palpable energía de la pincelada. Su más reciente exposición, 'Homecoming', presentada en la galería Picci Fine Arts en CDMX, exploró el diálogo entre sus raíces mexicanas y sus experiencias alrededor del mundo.
Claudia Robles-Gil ha consolidado una propuesta artística singular que juega con la ambigüedad entre la fotografía y la pintura al óleo. Influenciada por sus viajes y la riqueza cultural de México, la artista crea obras que, desde la distancia, parecen capturas fotográficas, pero al acercarse, revelan la textura y vitalidad inherentes al óleo. Robles-Gil, quien creció rodeada de arte y manualidades, encontró en la pintura su vocación durante sus estudios universitarios. El periodo de aislamiento durante la pandemia le impulsó a explorar formatos más grandes, encontrando una positiva respuesta que la motivó a profesionalizar su práctica.
La inspiración de Robles-Gil surge de la observación directa de la vida cotidiana en diversos contextos. Sus viajes a lugares como Costa Rica, Huatulco, Bali y, por supuesto, México, le han brindado una paleta de colores y experiencias que se traducen en sus lienzos. "Lo que más me inspira es ver cómo vive la gente, los colores, la comida, la calidez. Encuentro ecos de México en otros lugares", afirma la artista. Su proceso creativo es meticuloso: fotografía extensamente, selecciona la escena que más le atrae, construye una base en acrílico para agilizar el trabajo y luego aplica capas de óleo, acompañada siempre de música que guía su mano.
Más allá de la pintura, Claudia Robles-Gil recurre al journaling para definir la intención de cada obra, convirtiendo cada lienzo en un reflejo de sus vivencias. Tras su reciente visita a la Ciudad de México, la artista se encuentra trabajando en una serie inspirada en los colores, la gente y la música de la capital mexicana. La obra de Claudia Robles-Gil invita a la reflexión sobre la percepción y la belleza que se encuentra en los detalles, desafiando al espectador a discernir entre la representación y la realidad.



