Aniversario de la Revolución Mexicana
A más de un siglo del inicio de la Revolución Mexicana, la figura de Francisco I. Madero sigue siendo central en el debate sobre la democratización del país. Según el historiador Felipe Ávila, Madero sentó las bases para la democracia moderna en México, liderando la oposición contra el régimen de Porfirio Díaz.
Felipe Ávila considera a Francisco I. Madero como el padre de la democracia mexicana, atribuyéndole la construcción de sus cimientos primigenios. Madero, según Ávila, fue pionero al crear el primer partido político moderno del país, al dirigir la primera campaña electoral con estrategias novedosas y al documentar de manera sistemática el fraude electoral, exigiendo su anulación. Ante el cierre de las vías institucionales, Madero tomó la decisión trascendental de convocar al pueblo mexicano a levantarse en armas contra el gobierno que consideraba usurpador.
La legitimidad que Madero ostentaba en 1910, como la principal figura de la oposición política a nivel nacional, junto con su liderazgo estratégico al llamar a la insurrección el 20 de noviembre de ese año, fueron factores determinantes. En un lapso de seis meses, la revolución encabezada por Madero logró poner fin al largo mandato de Porfirio Díaz, demostrando la eficacia de su diagnóstico, plasmado en su obra “La sucesión presidencial”.
Madero demostró, a través del éxito de la revolución, que el pueblo mexicano no solo estaba preparado para la democracia, sino que la anhelaba profundamente y estaba dispuesto a luchar por ella. El triunfo de su movimiento revolucionario representó la prueba más palpable de este anhelo y capacidad del pueblo mexicano.



