T-MEC en la mira
Estados Unidos ha escalado la presión sobre México en materia laboral, amparándose en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El sector automotriz se ha convertido en el epicentro de la disputa, generando tensiones en la relación bilateral.
Estados Unidos ha presentado 46 reclamos laborales contra México en el marco del T-MEC, según información de SinEmbargo MX. La industria automotriz se encuentra en el centro de la controversia, un sector donde Estados Unidos ha experimentado una pérdida significativa de empleos, estimada en un 25 por ciento desde 1999. Esta situación ha intensificado la vigilancia y las exigencias por parte de Washington hacia el cumplimiento de las disposiciones laborales del tratado.
El T-MEC contempla mecanismos de solución de controversias que pueden llegar a la imposición de sanciones y la conformación de paneles de arbitraje. La activación de estos mecanismos, sumada a la agenda industrial impulsada por la administración Trump, añade complejidad a la situación. La postura estadounidense refleja una preocupación por asegurar que México cumpla con los estándares laborales acordados, particularmente en lo que respecta a la libertad sindical y la negociación colectiva.
El elevado número de reclamos y el enfoque en el sector automotriz sugieren una estrategia concertada por parte de Estados Unidos para ejercer presión sobre México. Las consecuencias de estas acciones podrían impactar el flujo comercial y la inversión en la región, generando incertidumbre en un contexto económico global ya desafiante. El gobierno mexicano deberá responder a estos reclamos de manera efectiva para evitar posibles sanciones y mantener la estabilidad de la relación comercial con su principal socio.



