Desperdicio alimentario post-cosecha
Millones de toneladas de alimentos producidos en el campo mexicano nunca llegan a los consumidores. Un estudio preliminar revela que el 9.31% de los productos agrícolas se pierden entre la cosecha y la venta, generando preocupación por la seguridad alimentaria y el impacto económico.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que a nivel mundial, el 13.3 por ciento de los alimentos producidos en el campo se pierden entre la cosecha y la llegada al punto de venta. En el caso de México, los resultados preliminares de un proyecto piloto apuntan a una tasa de pérdida del 9.31 por ciento, según datos provenientes de la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA) del año 2019.
Esta cifra, aunque inferior al promedio global, representa un desafío considerable para la seguridad alimentaria del país. Las pérdidas se originan por diversos factores, incluyendo deficiencias en el almacenamiento, transporte inadecuado, falta de infraestructura de refrigeración y prácticas agrícolas ineficientes. Además, las fluctuaciones en los precios del mercado y la falta de acceso a información oportuna también contribuyen al problema.
Las autoridades y el sector agrícola están trabajando en conjunto para implementar estrategias que reduzcan estas pérdidas. Entre las medidas propuestas se encuentran la inversión en infraestructura de almacenamiento y transporte, la capacitación de los agricultores en técnicas de manejo post-cosecha, y el fomento de prácticas agrícolas sostenibles que minimicen el desperdicio de alimentos.



